viernes, 1 de octubre de 2010

Las riquezas de este mundo

Los animales ¿son ricos o pobres? Así es como comienza este capítulo en el que se habla principalmente de las riquezas de nosotros, de donde proviene y que problemas trae consigo.
A decir verdad, la riqueza no es un tema de interés para los animales, ¿esto a qué se debe?  Fundamentalmente es por que nosotros los seres humanos no sabemos lo que queremos, los animales –a diferencia de nosotros– saben perfectamente lo que requieren  para sobrevivir.
Nosotros cubrimos las necesidades básicas, pero luego necesitamos satisfacerlas de un modo más sofisticado y mejorarlo aún más.

 “Los animales buscan, nosotros somos rebuscados” (capítulo VI, pagina 49)
Son cosas como éstas las que nos han traído grandes complicaciones a lo largo de nuestra vida.
Esto al menos a mí me hace reflexionar y preguntarme si acaso es mejor el “sistema” de los animales y optar por la simpleza de las cosas.
Sin embargo, el hombre, desde sus inicios ha sido poseedor de una facultad especial y de la cual los animales carecen, la facultad de perfeccionarse.
Ahora bien, en el siglo XVIII Rousseau atribuyó la desigualdad, explotación, rivalidad entre muchos otros males al desarrollo de la civilización, o más bien, a la integración de la propiedad en la sociedad.
 Pero Rousseau más que volver a nuestros inicios arcaicos habla de reorganizar  una sociedad, sin desigualdades ni diferencias, es decir, un sistema perfeccionado.   

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